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14.1.09

.o tengo los ojos abiertos.


Qué maravilla villa la harina en la esquina de tu sonrisa y qué ojos bajos apagados que hablemos de números que te son desconocidos. Entre las cosas de ayer me encontré con las capas de tu piel, empaque sin abrir, juguetes que los niños dejaron de lado. Búscame en lo lejos, en lo después, en lo que no sucedió aunque te lo hubiera jurado.
Nadie tocaba esa guitarra española, nadie, como lo oyes, y yo no lloraba con esos acordes. Estás (?) equivocado.
Qué maravilla villa la piel jabón, la mañana lluvia, el amanecer desnudo y el caos literario.

18.12.08

.o tengo los ojos abiertos.


Siempre me dije: hasta entonces. Siempre creí que era más fácil estar lejos y yo siempre lo estaba. Del otro lado, donde no tenía que robar fotografías, encontrar portarretratos únicos, escribir las listas, preguntar las cosas. Donde las cosas eran y no importaba porque yo qué más da.
Estaba equivocada, como siempre. Pero ya no había arriba ni abajo.

Irse no es alejarse. Volver no es alejarse.






Os dejo aquí algunas cosas. Para cuando me toque volver.

15.12.08

.fotofobia.


¿Qué tal si mi inconsciente tiene razón y no amanezco? Qué tal si compro siempre los libros equivocados y hago mal al referirme a él por su art nouveau. Qué tal si me detuve en un momento y tras tantos años no he vuelto nunca a emprender la marcha. Qué tal si las excusas de regadera no son las verdaderas o si las manos que me pides no son las de ayer si no las de mañana. Qué tal si al final descubres que las crisis soy yo, que los dolores de cabeza soy yo, que los poemas mal escritos soy yo.

2.12.08

.o tengo los ojos abiertos.


Nos queda el cansancio crónico como la excusa de siempre, el coctel de frutas sin papaya, el letrero de McDonalds como muérdago inoportuno, la tienda de películas que nunca está en la calle correcta, la esquina del primer hotel, la terrible sopa del día, tres mil segundos menos, Olivia y todos los malabares de sus circos, libros de lugares a los que nunca iremos, cajas que debían llevarme en otras direcciones, el eco del grito de los pavorreales, los hombres que se caen con sus martillos, heridas profundas que no podemos suturar sin romper los vasos, palabras encadenadas en nuestras tardes. Nos quedan las preguntas sobre la mesa. Lo cotidiano, lo esperado inesperado, el te veré mañana con helado. Antes de que se termine el día.

28.11.08

.fotofobia.


¿Quién te inventa, Barcelona, como yo?

(o como el autor de este cuento que no me deja dormir)

26.11.08

.o tengo los ojos abiertos.


Ejercicio para clase. Texto plagado de lugares comunes:

te sueño y quisiera amarte con los dientes aunque tu corazón sea un dulce amargo y venenoso y aunque te comas las fresas que adivinas en mis labios aunque seas negro y yo blanco y nuestros infinitos tormentos sólo puedan llevarnos a la locura o a la cama porque la luna que es mía está lejos y no brilla todo el tiempo y quisiera navegar los mares de aburridos colores de tus pupilas que me abrazan y me abrasan en tus miradas de fuego te sueño y quisiera amarte vestida de princesa rusa de pie con sed de tu boca loca que me dice que también me sueñas y que quisieras hacer conmigo todo lo anterior y algunas otras cosas menos convencionales

.o tengo los ojos abiertos.


No es tan difícil ordenar nuestra vida. Recoger los restos del amante anterior, convertir los sueños concretos en figuras de papel. Olvidar que una vez quisiste ser el batiscafo de un abismo e internarte por las grutas húmedas que se abren, como una herida, frente a ti. Que sea entonces la noche, como único sustantivo, único tiempo, verbo inconjugable. Sueño perezoso, pasado cómodo, presente con anestesia. Reposo de lo poco que nos queda. Y no, no es tan difícil.

25.11.08

.o tengo los ojos abiertos.


Se busca bióloga ojos verdes. A esas horas de la mañana no hay cosa que tenga sentido. El amor de su vida era policía u homosexual. No lo recuerda. No lo recuerdas tú, querrás decir, so chismosa. Las vidas de los otros deberían ser también mías, de manera metafórica y cuasi literaria, insoportable tener que soportar a alguien más (oh!). Espera que así tuviera sentido de algún modo pero no: nuestras adaptaciones, nuestras evoluciones, no responden (como nada responde, has podido comprobar) al sentido común.

23.11.08

.fotofobia.


No me gustan los sueños a medias, la pared que nunca es tan alta ni tan baja como para que no pueda ser atravesada por el miedo, por los vagos rituales de magia de tierra y polvo. Los restaurantes departamentos abandonados, los enormes platos de cristal azul en las paredes amarillas que no nos dejan salir del laberinto. Una puerta al final por donde no entramos, por donde no salimos. El último mensaje de tú eres quien salta a ese Sena, soy yo quien tiene que entenderlo. La comunicación interrumpida como la marca textual de un universo que no hemos construido. Los hombres grises, impersonales, que se esconden detrás de las camas antes de que mi hermano les pregunte sus nombres. No tienen nombres, del otro lado no tenemos nombres. El hombre que tocaba a las puertas blancas para que se abrieran ante él y que ya nunca vuelve. El techo desde el cuál debería mirarlo todo. Ciclos que no sé cumplir: la mano que me recorre como a un gato por la noche. Aquella vaga ternura que no tiene traducción. Fragmentos de lo que me había inventado a ojos cerrados y que hoy ya no puedo armar.

15.11.08

.o tengo los ojos abiertos.


Una cosa lleva a la otra. Soy mala tomando decisiones. Siempre me dije que lo había heredado de mi abuelo pero él decía que se debía a que era libra. Y yo no soy libra. Así que tenemos un problema. Nébula me dio este premiecito que me lo imagino como una muñequita (probablemente porque lo es) (en un sentido cuasi metafórico, digo). Es casi injusto que no pueda regresársela. Pero no por mucho tiempo porque lo hago ahora mismo: es tuya, no puedo dársela a nadie antes que a ti. Y eso de las reglas siempre es más subjetivo que otra cosa. Ahora que si además (además) tengo que dársela a dos personas más tendría que hacerlo necesariamente a Alejandra Críptica aunque de virtual tenga muy poco y aunque actualice su caótico espacio sólo cuando le dan pequeños ataques. Y también a Nadna, porque sus palabras me atrapan (su laberinto me atrapa) como pocas cosas pueden hacerlo en este pequeño mundo virtual (o incluso en el más llano y explícito).
Si tuviera menos problemas hormonales lloraría, sólo para darle más emotividad al asunto :D

6.11.08

.o tengo los ojos abiertos.


He comenzado a pasar mis archivos del blog de cine a uno nuevo. Comenzando por los viejos y poco a poco, pero si a alguien le interesa puede checarlos en:

http://anfibiamente.blogspot.com

28.10.08

.fotofobia.


Nunca estaríamos en todos los sitios deseados, ni tendríamos tiempo para escribir todos los cuentos que definirían nuestra vida: si él supiera cuánto habría yo deseado verte caer a las aguas por voluntad propia, perderte en la corriente. Iniciar el cuento con aquel tercero que habría redimido nuestras memorias pasándolas por todos los elementos necesarios. Pero era difícil que nos encontraran a la mitad, que interpretaran las cartas sin remitentes, los reyes sentados en espera de la siguiente muerte. Que discutieran entonces, inútilmente, sobre lo inverosímil de los rostros repetidos, las geografías cambiantes y los programas de televisión que conocemos de memoria. Nada menos, yo estaba lejos. Yo no necesitaba repetir los viajes malogrados, las lecturas frustradas de una adolescencia prolongada y pequeña. Era fruta vieja por dentro, hojas de un otoño remojadas, la salida del autobus detenido en los pueblos sin visitar. El cielo de ese punto concreto, tan azul, tan Janis Joplin. Y yo hubiera querido detenerlo todo, lo de antes, lo que aún vendría. Escribir sobre la falsa honra de unas doncellas vestidas de blanco en un pueblo perdido, porque lo pediste, escribir sobre la transformación en mujer lobo de la chica de paraguas y malabares, porque alguien tendría que buscarla alguna vez, aunque fuese en la literatura. Escribir sobre los trenes que no dejaban de recorrer la distancia a través del fin del mundo, porque mi gemela necesitaría una espalda en la cuál nadar cuando nadie quisiera contestar nuestras llamadas.
Yo quería escribirlo todo. Y tenía tan pocas letras, tan inútiles mis manos.

22.10.08

.fotofobia.


Un poema que diga ya. Un poema que diga aún no. Un poema que diga no me da la puta gana de escribir. Que diga todas las tardes tengo sed, me paso el día conjurando canciones. Las películas tienen otros significados, los viejos libros han vuelto a reescribirse. Un poema que diga esto no era mi vida. Hasta aquí no llegaba nadie. Los soles tienen otros atardeceres. El sueño se me pega a la piel y no despierto. Un poema que diga todas las madrugadas se quedaron atrás. Todo fue antes. Los inicios en espiral, las respuestas de las adivinanzas. Un poema que diga no me toques, no me dejes dormir sola. No hagas tan largos los versos, no leas en voz alta mis cuentos. Un poema que diga me desnudas siempre, me buscas siempre, me adivinas siempre. Y soy tan pequeña que te dejo armarme y comenzar de nuevo.

6.10.08

.fotofobia.


Me contarás cuentos para no dormir. Comenzarán con: a los 13 ya lo sabíamos todo. Abrázate a mis miedos y las noches de falsos insomnios. Las palabras masticadas, el metal filtrándose entre los dientes. Si sólo queda esta noche y no la anterior y no la siguiente, recordaré una aguja atravesando el esternón y la palabra adiós entre el concreto. Como si pudiese haber culpables en el abandono, en el continuo fluir de un charco, en. En ti. Tu imagen congelada hace dos noches, hace tres noches, hace diez años. Iniciando. Me dan miedo tus cuentos si no hay dedos en la ventana o llantos en los juegos infantiles.
Comencemos de nuevo: a los 30 ya lo sabíamos todo. Y no.

3.10.08

.fotofobia.


Hoy no me importa olvidar todos mis sueños. Ni toda mi vigilia.

1.10.08

.fotofobia.


Pensé en decirle que no estábamos a salvo detrás de nuestras palabras. Que el miedo ya era algo más que todos los mitos, que las granadas perdidas, que las cabezas enmarcadas por frases incoherentes. Que en el polvo no estábamos a salvo, que en el tiempo no estábamos a salvo. Que el abrazo no podía acercarnos más, alejarnos más.
Que yo sí sentía miedo. Aunque no fuera por nosotros.

26.9.08

.o tengo los ojos abiertos.






















Esperé, mucho tiempo, estar tan confundida como para no recordarlo.

24.9.08

.fotofobia.


Se detiene a unos pasos de sus sueños, incapaz de mirarlos a la cara.

23.9.08

.o tengo los ojos abiertos.

Iván dice: qué consciente es su inconsciente.

18.9.08

.fotofobia.





















Tengo un viejo poema que inicia con: pronuncian tu nombre como quien no sabe, no sabe, pero incita a caer.
Ya no sé ni qué creerme.